Los gobiernos de Perú y Estados Unidos acordaron fortalecer su cooperación en la lucha contra el narcotráfico, mediante la incorporación de helicópteros UH-60 Black Hawk y el desarrollo de una estrategia conjunta en zonas críticas del país.
El acuerdo contempla el refuerzo de capacidades operativas de las fuerzas de seguridad peruanas, especialmente en regiones como el Vraem, donde se concentra gran parte de la producción ilegal de hoja de coca y actividades vinculadas al tráfico de drogas.
Fuentes oficiales señalaron que la cooperación incluye entrenamiento especializado, intercambio de inteligencia y asistencia logística, con el objetivo de mejorar la interdicción aérea y terrestre frente a organizaciones criminales.
La incorporación de los helicópteros permitirá ampliar el alcance de las operaciones en áreas de difícil acceso, optimizando el traslado de personal y el despliegue en operativos contra redes del narcotráfico.
Autoridades destacaron que esta alianza forma parte de una política de seguridad integral orientada a reducir la producción y el tráfico de drogas, así como a debilitar las estructuras criminales que operan en el país.
Analistas consideran que el fortalecimiento de la cooperación bilateral responde al impacto regional del narcotráfico y a la necesidad de consolidar acciones coordinadas frente a este fenómeno transnacional.

