Un amplio estudio internacional ha arrojado nueva evidencia sobre el tratamiento del dolor lumbar, concluyendo que la fisioterapia debería ser la primera opción terapéutica, por delante de la terapia psicológica.
La investigación, analizó a 749 adultos con dolor lumbar crónico, quienes fueron sometidos a diferentes enfoques no farmacológicos, como fisioterapia y terapia cognitivo-conductual.
Los resultados mostraron que, tras las primeras semanas, los pacientes que iniciaron con fisioterapia presentaron una ligera mejoría en su capacidad funcional, aunque los niveles de dolor fueron similares entre ambos grupos.
A largo plazo, el estudio encontró que no hubo diferencias significativas entre los tratamientos, lo que sugiere que cambiar de estrategia posteriormente no altera de manera sustancial los resultados finales.
Los investigadores concluyen que la fisioterapia se mantiene como una opción inicial coherente con las guías clínicas actuales, al favorecer la movilidad y la recuperación funcional desde el inicio del tratamiento.
No obstante, los especialistas subrayan que el dolor lumbar es una condición compleja influida tanto por factores físicos como psicológicos, por lo que un enfoque combinado podría ser necesario en etapas posteriores.
El estudio refuerza la importancia de intervenir de forma temprana con tratamiento físico, sin descartar el apoyo psicológico en casos persistentes.

