Un coronel y un capitán de una institución de seguridad del Estado peruano son investigados por su presunta participación en un “cambiazo” de oro, modalidad delictiva que consiste en sustituir lingotes incautados por material de menor valor.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, el hecho habría ocurrido tras un operativo contra el tráfico ilegal de minerales, en el que se decomisó una importante cantidad de oro. Posteriormente, durante los procedimientos de custodia y traslado, se detectaron irregularidades en el peso y la pureza del material, lo que encendió las alertas.
Las primeras indagaciones apuntan a que el oro original habría sido reemplazado por réplicas o material adulterado, lo que constituye un grave delito contra la administración pública y la cadena de custodia de evidencias.
El Ministerio Público ha iniciado diligencias para determinar responsabilidades, mientras que las autoridades han dispuesto la separación temporal de los oficiales implicados y la apertura de procesos disciplinarios internos.
Este caso vuelve a poner en debate los mecanismos de control y transparencia en la gestión de bienes incautados, especialmente en sectores vinculados a economías ilegales como la minería informal.
Las investigaciones continúan y no se descartan nuevas implicaciones en una red más amplia vinculada a este tipo de prácticas ilícitas.

