La crisis del sistema educativo venezolano se profundiza. Un estudio reciente advierte que el país necesitaría al menos 50 años para cubrir el déficit de profesores graduados, debido a la drástica caída en la formación de nuevos docentes.
La investigación, elaborada por académicos de universidades de Venezuela y Chile, señala que el número de estudiantes que optan por la carrera docente ha disminuido de forma sostenida en los últimos años. Entre 2008 y 2022, la cantidad de aspirantes cayó en un 87 %, reflejando el desinterés creciente por la profesión.
De acuerdo con la Federación Venezolana de Maestros, el país enfrenta un déficit cercano a 250.000 docentes, aunque las autoridades han cuestionado esa cifra. No obstante, el propio Ministerio de Educación reconoce que no hay suficiente personal para cubrir todas las plazas.
La situación ha llevado a medidas excepcionales, como el llamado a docentes jubilados para reincorporarse y la implementación del denominado “horario mosaico”, que permite a los profesores asistir solo algunos días a la semana ante la imposibilidad de sostenerse económicamente.
Entre las principales causas del déficit se encuentran la migración masiva de profesionales —que supera los 7,7 millones de venezolanos según organismos internacionales— y los bajos ingresos del sector. Un docente puede percibir alrededor de 18 dólares mensuales, uno de los salarios más bajos de América Latina.
Además, el número de graduados también ha disminuido de forma significativa: de casi 15.000 nuevos profesores en 2008 a menos de 2.000 en 2022, lo que agrava la falta de relevo generacional.
Expertos advierten que la escasez de docentes ha derivado en la incorporación de personal no especializado para cubrir vacantes, lo que compromete la calidad de la enseñanza, especialmente en áreas críticas como matemáticas, física y química.
En este contexto, el sistema educativo venezolano enfrenta un escenario complejo, donde la recuperación dependerá no solo de formar nuevos docentes, sino de mejorar las condiciones laborales para evitar la continua fuga de talento.

