Al menos ocho ciudadanos peruanos han fallecido y cinco más resultaron heridos tras ser llevados con engaños a zonas de combate en el conflicto entre Rusia y Ucrania, según denunciaron familiares y representantes legales de las víctimas.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los connacionales habrían sido captados mediante falsas ofertas laborales difundidas en redes sociales, donde se les prometían empleos como personal de seguridad, cocina o transporte. Sin embargo, tras su llegada a territorio ruso, fueron trasladados a líneas de combate activas.
El reporte más reciente confirma que los fallecidos se encuentran en morgues locales, mientras que los heridos permanecen en hospitales, algunos con lesiones graves y sin acceso adecuado a atención médica.
Familiares han alertado que decenas de peruanos podrían estar en situación similar, muchos de ellos sin comunicación desde hace semanas, lo que ha generado preocupación en distintas regiones del país.
Las denuncias apuntan a la existencia de una red internacional de reclutamiento que opera mediante engaños, aprovechando la necesidad económica de los ciudadanos. Se estima que más de un centenar de peruanos habrían sido captados bajo este esquema.
Familiares de las víctimas han realizado protestas y solicitado la intervención del Estado peruano para gestionar la repatriación de los cuerpos y el retorno de los sobrevivientes.
Por su parte, la Cancillería peruana ha indicado que realiza seguimiento a los casos, aunque enfrenta limitaciones debido a la complejidad del conflicto y la falta de información precisa en terreno.
Especialistas advierten que este tipo de situaciones refleja una nueva modalidad de trata y reclutamiento irregular, vinculada a conflictos armados internacionales, donde ciudadanos extranjeros son utilizados como combatientes sin garantías.
El caso ha encendido las alertas en el país, evidenciando los riesgos de aceptar ofertas laborales no verificadas en contextos internacionales de alta conflictividad.

