El Comando Unificado Pataz (CUPAZ), bajo el mando del Comando Operacional del Norte de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (PNP), llevó a cabo la operación “Caballo de Troya” en la bocamina ilegal “Ventura”, ubicada en el sector La Porfía de la provincia de Pataz, región La Libertad, cerca de Trujillo. Esta intervención, realizada a inicios de mayo de 2026, resultó en la detención de más de 70 personas y el decomiso de un impresionante arsenal de guerra vinculado a bandas criminales dedicadas a la minería ilegal.
La acción se basó en inteligencia previa que identificó la presencia de armamento pesado en la zona, permitiendo un ingreso estratégico y sorpresa al interior de la bocamina. Entre los detenidos figuran trabajadores mineros, mujeres y presuntos operadores logísticos de las redes delictivas, todos puestos a disposición del Ministerio Público para investigaciones posteriores.
Detalles del arsenal incautado
El operativo permitió el decomiso de un extenso inventario bélico, destacando:
- Un fusil automático liviano.
- Tres fusiles Galil.
- Un fusil de fabricación americana.
- Un fusil de alta precisión equipado con mira telescópica.
- Cuatro subametralladoras Mini Uzi.
- Diversas municiones y accesorios compatibles.
Estos elementos refuerzan la conexión entre la minería ilegal y el crimen organizado, con armas de calibre militar que superan en letalidad a las comúnmente asociadas al narcotráfico en la zona.
Pataz permanece bajo estado de emergencia prorrogado por el gobierno regional debido a la persistencia de actividades ilícitas, que generan mayores ingresos que el narcotráfico tradicional. La bocamina “Ventura” forma parte de una red de explotaciones clandestinas que han escalado enfrentamientos armados, secuestros de mineros y control territorial por bandas rivales. Autoridades destacan que esta operación representa un “golpe directo al brazo armado del crimen”, alineándose con el “Modelo Pataz” para combatir la ilegalidad minera, que podría replicarse en otras regiones como Cajamarca.
Las Fuerzas Armadas y PNP enfatizan que las intervenciones continuarán sin tregua para restablecer el orden constitucional. Los bienes incautados serán evaluados judicialmente, mientras se intensifica la vigilancia en corredores mineros de La Libertad. Este suceso subraya la urgencia de políticas integrales contra la minería ilegal, que amenaza la seguridad nacional y el medioambiente en el norte peruano

