El aumento de casos del virus Coxsackie en distintas instituciones educativas ha generado preocupación en el Perú y activado medidas preventivas en colegios de Lima y otras regiones del país. La alerta sanitaria creció luego de que varios centros educativos reportaran contagios entre estudiantes, obligando incluso a suspender temporalmente las clases presenciales en algunas aulas.
El virus Coxsackie pertenece al grupo de los enterovirus y es el principal causante de la enfermedad conocida como “mano, pie y boca”, una infección viral altamente contagiosa que afecta sobre todo a niños menores de 10 años.
Los síntomas suelen comenzar con fiebre, malestar general y dolor de garganta, para luego dar paso a pequeñas ampollas o llagas dolorosas en la boca, además de erupciones en manos, pies y, en algunos casos, otras partes del cuerpo. Aunque generalmente la enfermedad es leve y desaparece en una semana, médicos advierten que su rápida propagación puede generar brotes importantes en espacios cerrados como colegios y guarderías.
En los últimos días, instituciones educativas en Lima, entre ellas el colegio Melitón Carvajal de Lince, confirmaron contagios y adoptaron medidas como la virtualización temporal de clases, desinfección de ambientes y vigilancia sanitaria permanente.
Especialistas explican que el virus se transmite fácilmente mediante contacto directo con saliva, secreciones respiratorias, fluidos de ampollas o superficies contaminadas. Por ello, el lavado frecuente de manos y la higiene de objetos compartidos son considerados fundamentales para evitar nuevos contagios.
Otro aspecto que preocupa a las autoridades es que muchos menores pueden seguir transmitiendo el virus incluso después de superar los síntomas más visibles, lo que dificulta controlar su expansión en entornos escolares.
El Ministerio de Salud ha recomendado a los padres evitar enviar a clases a niños con síntomas compatibles y acudir al médico ante señales de fiebre persistente, lesiones en la boca o sarpullido. Asimismo, insistió en reforzar las medidas de limpieza y ventilación en los centros educativos.
Aunque no existe un tratamiento específico contra el virus Coxsackie, la atención médica suele enfocarse en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Los expertos subrayan que, si bien la mayoría de los casos no reviste gravedad, es importante mantener vigilancia epidemiológica para evitar brotes mayores.
La situación ha generado inquietud entre padres y docentes, quienes exigen protocolos más estrictos para proteger a la población escolar y evitar que el virus continúe propagándose en el país.

