Una reciente ordenanza municipal en el norte del país ha generado debate al establecer sanciones económicas para los propietarios que tengan más de dos mascotas en sus viviendas sin autorización previa.
La medida, aprobada por la Municipalidad Provincial de Chiclayo, fija un límite máximo de dos animales domésticos —entre perros y gatos— por hogar. En caso de superar esa cantidad, los dueños deberán gestionar un permiso especial ante la comuna.
Según la normativa, quienes incumplan esta disposición podrán recibir una multa equivalente al 20% de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT), lo que actualmente representa alrededor de S/1.100.
El procedimiento para autorizar una tercera mascota incluye una inspección técnica del inmueble, donde se evalúan condiciones como espacio, higiene y bienestar animal antes de otorgar el permiso correspondiente.
Además, la ordenanza obliga al registro de todas las mascotas en un padrón municipal, con el objetivo de mejorar el control sanitario y facilitar la identificación de los responsables ante incidentes.
Desde la municipalidad se ha explicado que la medida responde a constantes quejas vecinales relacionadas con problemas de convivencia, como mordeduras, ruidos o falta de limpieza, que en algunos casos alcanzan entre 15 y 20 reportes mensuales.
La disposición ha generado posiciones divididas. Mientras las autoridades defienden la norma como una herramienta para promover la tenencia responsable, sectores ciudadanos y grupos animalistas advierten que podría incentivar el abandono de mascotas si no se aplica con criterios adecuados.

