Las altas temperaturas han incrementado el uso del aire acondicionado en oficinas, hogares y vehículos, pero especialistas alertan que una mala utilización puede afectar seriamente la voz y provocar cuadros de afonía, ronquera e irritación de garganta. Expertos en salud respiratoria y fonoaudiología advierten que el aire frío y seco altera las mucosas de la laringe y las cuerdas vocales, especialmente cuando existe exposición prolongada o cambios bruscos de temperatura.
La logopeda Elena Gras, del Hospital Universitario del Vinalopó en España, explicó que el aire acondicionado “afecta al timbre, sonoridad y calidad de la voz” debido a la resequedad que produce en la faringe y la laringe. Esa sequedad genera carraspeo constante y tos, lo que provoca fricción e irritación en las cuerdas vocales.
Médicos neumonólogos también señalaron que programar el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas favorece la aparición de laringitis, faringitis y pérdida temporal de la voz. La recomendación general es mantener los ambientes entre 24 y 26 grados centígrados y evitar que el flujo de aire impacte directamente sobre el rostro o el cuello.
Otro de los errores frecuentes es dormir toda la noche con el aire acondicionado encendido y sin ventilación adecuada. Especialistas sostienen que el frío constante durante varias horas reduce la humedad ambiental y reseca las vías respiratorias, aumentando el riesgo de despertar con dolor de garganta o afonía.
Entre las principales recomendaciones para proteger la voz durante la temporada de calor destacan mantenerse hidratado, evitar bebidas excesivamente frías, no abusar del carraspeo y realizar mantenimiento periódico a los filtros de los equipos de climatización. También aconsejan descansar la voz y reducir los cambios extremos de temperatura entre interiores y exteriores.

