La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, afirmó que en un eventual gobierno suyo “jamás” permitiría la presencia de figuras como Vladimiro Montesinos ni toleraría hechos como los “horrendos crímenes” cometidos por el Grupo Colina durante el régimen de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori.
Las declaraciones fueron realizadas en medio de la campaña de la segunda vuelta presidencial, donde Fujimori buscó marcar distancia de algunos de los episodios más cuestionados del fujimorismo de la década de 1990. La lideresa de Fuerza Popular sostuvo que, de llegar al poder, mantendría una política de tolerancia cero frente a la corrupción y a cualquier estructura paralela de poder dentro del Estado.
Fujimori señaló que no permitiría la influencia de personajes como Montesinos, exasesor presidencial condenado por diversos delitos, y aseguró que su eventual administración estaría comprometida con el respeto a la institucionalidad democrática. Asimismo, calificó como “horrendos” los crímenes atribuidos al Grupo Colina, destacamento militar involucrado en graves violaciones de derechos humanos durante la lucha antisubversiva de los años noventa.
Las afirmaciones se producen en un contexto de intenso debate político sobre el legado del expresidente Alberto Fujimori, cuya figura continúa generando divisiones en la opinión pública peruana. Durante la campaña, diversos sectores han cuestionado a la candidata por sus posiciones respecto a las condenas judiciales vinculadas a los casos Barrios Altos y La Cantuta, atribuidos al Grupo Colina.
En recientes debates presidenciales, el pasado del fujimorismo volvió a ocupar un lugar central en la confrontación política entre los candidatos. Mientras sus adversarios han recordado las condenas por violaciones a los derechos humanos y corrupción ocurridas durante la década de 1990, Fujimori ha insistido en que su propuesta de gobierno representa una nueva etapa enfocada en seguridad, empleo y fortalecimiento institucional.
La candidata reiteró que su compromiso es gobernar dentro del marco democrático y sostuvo que los errores y delitos cometidos en el pasado no deben repetirse bajo ninguna circunstancia.

