La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este lunes una serie de ataques contra instalaciones militares con presencia de Estados Unidos en Jordania, Baréin, Kuwait y Omán, en respuesta a la más reciente oleada de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.
Según el comunicado difundido por las autoridades iraníes, la operación estuvo dirigida contra bases e infraestructura militar utilizadas por las fuerzas estadounidenses en esos países. Teherán sostiene que la ofensiva constituye una represalia por los ataques de Washington, que horas antes habrían causado al menos dos muertos y seis heridos en Irán.
Tras el anuncio, las autoridades de Baréin activaron las sirenas de alarma y pidieron a la población resguardarse. En Kuwait, el Gobierno informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaban «ataques hostiles», mientras que el Ejército de Jordania aseguró haber derribado cuatro misiles que se dirigían hacia su territorio.
Hasta el momento, el Departamento de Defensa de Estados Unidos no ha confirmado el alcance de los daños en sus instalaciones ni ha informado sobre posibles víctimas. La situación continúa en desarrollo mientras las fuerzas estadounidenses mantienen un elevado nivel de alerta en la región.
La nueva escalada incrementa la tensión en Oriente Medio y eleva el riesgo de una ampliación del conflicto, mientras diversos países y organismos internacionales reiteran sus llamados a evitar una guerra de mayores proporciones y a retomar la vía diplomática.

