El desarrollo de un episodio de Súper El Niño está generando preocupación entre especialistas y organismos internacionales, que advierten sobre un posible incremento en los precios mundiales de los alimentos debido a las alteraciones climáticas que afectan la producción agrícola en distintas regiones del planeta.
Los expertos señalan que este fenómeno puede provocar sequías prolongadas en algunas zonas y lluvias intensas e inundaciones en otras, reduciendo el rendimiento de cultivos clave como arroz, maíz, trigo, soja, café, cacao y azúcar. La menor oferta de estos productos podría traducirse en mayores costos para consumidores y mercados internacionales.
Además de afectar la agricultura, el Súper El Niño también impacta la pesca y la ganadería. El aumento de la temperatura del océano modifica la distribución de especies marinas, mientras que las altas temperaturas y la escasez de agua dificultan la producción pecuaria, incrementando los costos de alimentación y reduciendo la productividad.
Analistas económicos advierten que los países más dependientes de las importaciones de alimentos podrían experimentar una mayor presión inflacionaria, especialmente en economías emergentes y de bajos ingresos. Por ello, diversos gobiernos ya evalúan medidas para reforzar sus reservas estratégicas y proteger el abastecimiento interno.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha reiterado la necesidad de fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios frente a fenómenos climáticos extremos, impulsando prácticas agrícolas más sostenibles y una mejor gestión de los recursos hídricos para reducir el impacto sobre la seguridad alimentaria mundial.

