Alemania marcó un nuevo hito en la innovación tecnológica con la culminación del mayor edificio residencial impreso en 3D de Europa. El proyecto, desarrollado con tecnología de impresión de hormigón capa por capa, demuestra cómo la automatización está transformando el sector de la construcción al reducir significativamente los tiempos de ejecución y la necesidad de mano de obra.
El edificio cuenta con tres plantas y doce viviendas, distribuidas en aproximadamente 800 metros cuadrados. La estructura fue levantada en apenas 34 días con la participación de un equipo reducido de trabajadores, gracias al uso de una impresora 3D de gran formato y una mezcla especial de cemento diseñada para este tipo de construcciones.
Además de acelerar los procesos constructivos, el inmueble incorpora soluciones sostenibles como paneles solares, una bomba de calor y materiales de bajo impacto ambiental. Sus impulsores consideran que esta tecnología permitirá reducir costos, disminuir residuos y afrontar con mayor rapidez el déficit de viviendas en diversas regiones del mundo.
Especialistas destacan que la impresión 3D aplicada a la construcción está ganando terreno a nivel internacional y podría convertirse en una alternativa para proyectos de vivienda social, infraestructura y edificaciones de emergencia, gracias a su rapidez, precisión y menor consumo de recursos.

