El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán «terminará muy pronto», al considerar que el gobierno iraní ya no tiene la capacidad para sostener un conflicto prolongado. Las declaraciones fueron ofrecidas desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, en un momento en que la guerra entra en su sexto mes y la presión política sobre Washington continúa aumentando.
Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses mantienen una clara superioridad militar y aseguró que la industria de defensa de su país está incrementando la producción de armamento estratégico para garantizar el abastecimiento de las tropas. No obstante, reconoció que algunas reservas de misiles de largo alcance y alta precisión se han reducido considerablemente tras meses de operaciones militares, aunque insistió en que la situación está bajo control.
Las declaraciones del mandatario llegan pocos días después de haber advertido a Teherán que enfrentaría consecuencias «devastadoras» si no aceptaba un acuerdo para poner fin a la guerra. Washington mantiene abiertos varios canales diplomáticos con mediación internacional, mientras continúan las conversaciones para alcanzar un eventual alto el fuego.
Sin embargo, hasta ahora no existe un acuerdo oficial de paz ni una confirmación por parte del gobierno iraní sobre un cese definitivo de las hostilidades. Analistas internacionales consideran que, aunque se observa un renovado impulso diplomático, todavía persisten importantes diferencias entre ambas partes y el conflicto sigue representando un riesgo para la estabilidad de Oriente Medio y para el mercado energético mundial.

