España supera ya los 1,08 millones de trabajadores en las principales ocupaciones tecnológicas, pero la participación femenina continúa siendo minoritaria. Según un análisis de Randstad basado en los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026, 217.642 mujeres ocupan puestos tecnológicos, apenas el 20,1 % del total.
Los hombres representan el 79,9 %, con 865.319 profesionales. La brecha es especialmente pronunciada en algunas de las áreas más técnicas del sector.
La mayor presencia femenina se registra en la dirección de servicios TIC, donde las mujeres representan el 39,5 % de los profesionales. Le siguen los ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones, con 23,8 %; los especialistas en bases de datos y redes, con 23,1 %; y los analistas y diseñadores de software y multimedia, con 21,8 %.
En el extremo contrario, las mujeres representan apenas el 1 % de los instaladores y reparadores de equipos electrónicos y de telecomunicaciones. En programación informática alcanzan el 12,7 %, mientras que entre los técnicos de operaciones TIC y asistencia al usuario llegan al 16,4 %.
EL EMPLEO TECNOLÓGICO SIGUE CRECIENDO
La brecha de género contrasta con la expansión del sector. Los ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones registraron el mayor crecimiento interanual, con un 15,8 %, hasta alcanzar los 27.300 profesionales.
Los programadores informáticos también aumentaron un 10,9 %, hasta llegar a 226.581 trabajadores. Junto con los analistas y diseñadores de software y multimedia, concentran 459.768 profesionales, más de cuatro de cada diez empleos de las categorías tecnológicas analizadas.
Los datos muestran así una doble realidad: España genera cada vez más empleo tecnológico, pero la incorporación de mujeres a estas profesiones continúa muy por debajo de la de los hombres, especialmente en programación, operaciones técnicas e instalación de equipos.

