Un escándalo estremece la vida política de Colombia apenas meses después de que Gustavo Petro dejara la Presidencia el 7 de agosto de 2026. Este domingo 25 de octubre, la joven Deicy Jiménez presentó ante la revista Semana y la periodista Vicky Dávila una serie de graves acusaciones contra el exmandatario, que comprometen su nombre por presunto abuso de poder, corrupción, uso de recursos públicos para fines personales y presunta vinculación con el tráfico de drogas.
La denunciante, de 26 años, relató que conoció a Gustavo Petro en 2019, cuando este ejercía como senador por el partido Colombia Humana. El primer contacto se produjo a través de una plataforma digital para adultos. Se reunieron por primera vez en un hotel de Cali y, poco después, ella se trasladó a Bogotá, donde comenzó a recibir contratos en entidades del Estado, los cuales considera que funcionaron como pago por sus encuentros íntimos con el político.
“Llegué como a las nueve de la noche y amanecimos juntos. Al otro día me fui y ya. Como al mes me vine para Bogotá”, narró Jiménez, explicando cómo inició su vínculo con quien llegaría a ser el primer presidente de origen popular en la historia del país. Su denuncia no se limita a su caso personal, sino que señala la existencia de una presunta red integrada por entre 30 y 40 mujeres que habrían recibido beneficios laborales a cambio de acompañar al entonces presidente en reuniones y fiestas privadas.
“Sí, porque es obvio que cuando las mujeres aceptan acompañarlo en sus fiestas o en sus reuniones, y a cambio les da contratos, es un abuso de poder, como un control que tiene para que no hablen”, afirmó la joven, quien detalló que las contrataciones se extendieron por aproximadamente cinco años. Ella misma figuró en nóminas del Senado, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y el Ministerio del Interior. Sobre su paso por el Congreso, indicó que fue contratada por la senadora María José Pizarro y confirmó que la legisladora sabía que ella era una persona recomendada por Petro.
La denunciante aclaró que su reclamo no apunta a cuestionar la vida privada del exmandatario, sino el uso de recursos e instituciones públicas para favorecer relaciones personales.
“Él puede hacer lo que quiera con su vida personal, lo que quiera, pero cuando se trata del país, ya es algo delicado”, señaló, insistiendo en que las mujeres beneficiadas eran en su mayoría personas jóvenes y con necesidades económicas, en situación de vulnerabilidad frente al poder presidencial.
La acusación adquiere mayor gravedad por los señalamientos relacionados con sustancias prohibidas.
Deicy Jiménez afirmó que en los encuentros privados se consumía cocaína de manera habitual y que el propio Petro la llevaba o la solicitaba. En un episodio concreto, relató que cuando el político era todavía senador, le entregó la suma de 3 millones de pesos en efectivo para que comprara la sustancia y la transportara hasta Bogotá. “Yo viajé y él me pidió el favor de que le trajera droga. La traje por el aeropuerto”, confesó.
Según su testimonio, el consumo de sustancias no era algo aislado, sino que se presentaba como un requisito o una condición para permanecer junto a él.
“Le gusta revolverla en agua y tomársela, y por la nariz”, describió. “Sí, era un requisito para estar en su compañía y eso”, respondió al ser consultada sobre si era inducida a consumir. Agregó que en una ocasión se negó a repetir el traslado por temor a ser descubierta y por considerarlo riesgoso.
La joven aportó fotografías, videos y conversaciones digitales que, según ella, sostuvo con Petro a través de perfiles falsos en redes sociales. El medio Semana verificó que los contratos en las entidades mencionadas existieron administrativamente, aunque esa comprobación no constituye por sí sola prueba del intercambio presuntamente denunciado.
La decisión de hablar públicamente la tomó tras el cambio de gobierno, sintiéndose ya sin temor y con la convicción de que hechos de esta magnitud no pueden quedar en la impunidad.
“Me cansé de guardar silencio. Considero que durante este gobierno ocurrieron situaciones de abuso de poder, corrupción y manipulación de mujeres que deben ser conocidas e investigadas”, expresó.
También explicó que el vínculo no era meramente transaccional, sino que Petro habría aprovechado los sentimientos afectivos de ella para mantenerla controlada y callada. “Él sabía que hubo ese sentimiento y él me manipulaba con ese sentimiento”, afirmó, indicando que cortó toda comunicación con él el 6 de agosto de 2026, justo antes de que dejara el poder.
Deicy Jiménez ha solicitado formalmente que la Fiscalía General de la Nación, la Corte Suprema de Justicia y la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes abran sendas pesquisas para esclarecer los hechos, establecer responsabilidades y verificar si el uso de recursos públicos y la influencia del poder político se ejercieron de manera indebida. “Que se investigue. Son temas delicados que se deben investigar. No estamos hablando de cualquier persona”, señaló.
Hastael momento, Gustavo Petro no ha emitido pronunciamiento alguno sobre las declaraciones.
Deicy Jiménez contará con protección
En tanto, durante la mañana, el ministro de Justicia y encargado del Ministerio del Interior, Iván Cancino, informó que, por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella, el Ministerio de Justicia y la Unidad Nacional de Protección (UNP) activaron una ruta de protección para salvaguardar la vida y la integridad de Deicy Jiménez.
“Ante las declaraciones de la señora Deicy Jiménez, conocidas este domingo a través de la revista Semana, y por instrucción expresa del señor presidente de la República, Abelardo de la Espriella, el ministro de Justicia y del Derecho y ministro del Interior encargado, Iván Cancino González, en articulación con la Unidad Nacional de Protección (UNP), informa que se ha dispuesto activar la ruta institucional de protección para salvaguardar su vida, seguridad e integridad”, indicó en un comunicado.
Por su parte, el mandatario Abelardo de la Espriella pidió que se investigue lo ocurrido.
«Lo de pagar sexo y drogas con contratos del Estado ya no es un cuestionamiento a la degenerada vida privada de Petro», escribió en sus redes sociales.
Agregó que «es un asunto de corrupción que trasciende lo moral y entra de lleno en el terreno penal».
«La plata del Estado no es una caja menor para financiar los vicios y las perversiones de quienes gobiernan», añadió.
«Esto debe ser investigado a fondo. ¿Cuántos delitos más se le van a perdonar a Petro?», concluyó.

