Durante el periodo de lluvias en Piura, el Ejército del Perú se encargará de la custodia, el traslado y la activación inmediata de las motobombas móviles destinadas a mitigar las inundaciones. La medida busca garantizar una capacidad de respuesta rápida y continua frente a las emergencias, aprovechando la operatividad constante de los cuarteles militares. Así lo anunció a Perú21 el ministro de Defensa, Rafael Belaunde.
La decisión responde a las limitaciones de las instituciones locales fuera de los horarios administrativos. Según explicó Belaunde, la infraestructura militar permite intervenir sin demoras en cualquier momento. “Mañana, la municipalidad está cerrada y todos los funcionarios están en sus casas. Mientras que se moviliza… En cambio, si comienza a llover, el cuartel está operativo las 24 horas, todos los días del año. Entonces, nosotros tenemos por cada motobomba de 8 y 6 pulgadas, tenemos una cuadrilla lista para actuar”.
Para optimizar el despliegue de los equipos, las Fuerzas Armadas realizan gestiones logísticas orientadas a mejorar la movilidad en el terreno. “La vez pasada las hemos desplazado con los camiones MAN, que son muy grandes; entonces, estamos consiguiendo camionetas 4×4. Entonces, la idea es tener una camioneta por cada motobomba. Y, bien empieza la lluvia, las desplegamos al sitio”, remarcó el ministro a este diario.
MAYOR SEGURIDAD
La asignación de la custodia al personal militar también obedece a razones de seguridad para evitar el hurto o el desmantelamiento de los equipos en la vía pública.
“No las podemos dejar en el sitio, porque si las dejamos tendríamos que dejarlas a un custodio, porque se las roban o se roban las partes, porque son motobombas móviles. Las más grandes, que son las trasvasadoras, esas sí las hemos dejado, dos fijas. Y una tercera (tendremos), esas sí las puede tener el Ministerio de Vivienda o la región”, precisó.
En relación con el origen de la maquinaria, aclaró que los equipos no pertenecen en su totalidad a las Fuerzas Armadas, sino que incluyen unidades administradas por gobiernos locales y regionales.
“No, son municipales. El Ejército, cada batallón de cada compañía de inteligencia tiene una o dos. Pero el Ministerio de Vivienda ha entregado… Creo que la Provincial de Tumbes tiene 10; el Gobierno regional tiene otro tanto. Entonces, con tal que al Ejército le den unas 12, que se las den en custodia, eso permitiría desplegarlas al toque, la noche, y coordinar la respuesta. Y poner a operar las trasvasadoras que ya están fijas en El Chilcal y en Ignacio Merino desde temprano”, sostuvo.
La estrategia contempla la intervención permanente del personal militar acuartelado en los puntos críticos identificados, como las zonas de El Chilcal e Ignacio Merino, garantizando el drenaje oportuno del agua acumulada durante la contingencia.

