Karen Lorena Opimi Cesari permanecía desaparecida y su familia creía que había viajado a Chile para trabajar. Su cuerpo fue encontrado en una propiedad ganadera de Santa Cruz, Bolivia, y su concubino, Guillermo Justiniano Cortez fue detenido como responsable del feminicidio.
Durante seis meses, la familia de Karen Lorena Opimi Cesari creyó que la mujer se encontraba en Chile. Esa era la versión que había circulado sobre su paradero desde que desapareció en abril. Sin embargo, la búsqueda terminó con un hallazgo macabro: sus restos estaban enterrados en una fosa dentro de una propiedad ganadera del departamento boliviano de Santa Cruz.
El principal sospechoso es su pareja, Guillermo Justiniano Cortez, de 43 años, quien fue aprehendido el sábado 24 de octubre en el municipio de Porongo. Según la información difundida sobre el caso, el hombre habría confesado durante el interrogatorio que enterró a la víctima en un pozo que cavó con sus propias manos. La investigación está a cargo de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) de Warnes y el Ministerio Público.
El cuerpo estaba oculto en una fosa de dos metros
Agentes de la FELCV, representantes del Ministerio Público y un médico forense llegaron hasta una propiedad ganadera situada en una zona limítrofe entre Warnes, Montero y Okinawa. Para acceder al lugar señalado, los investigadores tuvieron que recorrer durante aproximadamente media hora un terreno de difícil acceso, hasta llegar a una vivienda precaria detrás de la cual encontraron el cuerpo enterrado.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, la fosa tenía alrededor de dos metros de profundidad y los restos presentaban un avanzado estado de descomposición. Las primeras hipótesis apuntan a que, tras una discusión, el hombre habría asfixiado a la mujer y posteriormente ocultado su cuerpo bajo tierra. La causa exacta de la muerte deberá establecerse mediante los exámenes forenses.
La familia creyó que había viajado a Chile
Durante meses, los familiares de Karen Lorena pensaron que ella había viajado al extranjero para trabajar, una versión que, según los reportes del caso, habría sido difundida por su pareja. La sospecha cambió cuando allegados escucharon audios que indicaban que la mujer posiblemente nunca había salido de Bolivia y que habría sido víctima de su concubino.

Las investigaciones condujeron finalmente al hallazgo de sus restos y a la detención del sospechoso. El cuerpo fue trasladado a la morgue para la autopsia, mientras que Cortez deberá afrontar las diligencias judiciales correspondientes. El caso continúa bajo investigación para esclarecer las circunstancias del crimen y determinar las responsabilidades penales.

