Las labores de búsqueda y rescate continúan sin descanso en Venezuela, donde el devastador doble terremoto registrado hace poco más de 24 horas ha dejado al menos 235 muertos, más de 4.300 heridos y 157 desaparecidos, según el más reciente balance oficial. Las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las operaciones entre los escombros.

Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron principalmente Caracas y el estado de La Guaira, donde se concentra la mayor destrucción. Más de 250 edificios resultaron dañados o colapsaron, ocho hospitales sufrieron afectaciones y unas 2.927 familias permanecen damnificadas. Además, se estima que alrededor de 200 personas continúan atrapadas bajo estructuras derrumbadas.

Miles de rescatistas, bomberos, militares y voluntarios trabajan a contrarreloj utilizando maquinaria pesada, perros especializados y equipos de búsqueda para localizar sobrevivientes. Las primeras 48 horas son consideradas decisivas para encontrar personas con vida entre los escombros.

La comunidad internacional ha intensificado su apoyo. Estados Unidos, España, México, El Salvador, República Dominicana y otros países han enviado equipos de rescate, personal médico, ayuda humanitaria y suministros de emergencia para atender a la población afectada.
Las autoridades también enfrentan dificultades por los cortes de electricidad, las fallas en las telecomunicaciones y los daños en carreteras e infraestructura crítica, lo que complica el acceso a varias zonas afectadas. Mientras tanto, continúan las evaluaciones estructurales para determinar el estado de edificios, hospitales y servicios públicos.
El Gobierno venezolano mantiene el estado de emergencia en las regiones más golpeadas y pidió a la población permanecer alerta ante posibles réplicas, mientras los organismos de socorro concentran todos sus esfuerzos en rescatar sobrevivientes y asistir a los miles de damnificados.

