Expertos en epidemiología, virología y salud global alertaron que el mundo continúa expuesto a una nueva pandemia y sostienen que el próximo gran brote podría surgir de múltiples focos simultáneos relacionados con animales silvestres, cambio climático, deshielo polar, laboratorios biológicos y bacterias resistentes a antibióticos.
Las advertencias resurgen mientras organismos internacionales revisan los aprendizajes dejados por la pandemia de COVID-19 y reconocen que muchos países aún no están completamente preparados para enfrentar otra emergencia sanitaria global.
Enfermedades que saltan de animales a humanos
Uno de los principales riesgos identificados por científicos son las enfermedades zoonóticas, es decir, virus y bacterias que pasan de animales a seres humanos.
Especialistas señalan que la expansión urbana, la deforestación y el comercio ilegal de fauna aumentan el contacto entre personas y especies portadoras de patógenos desconocidos.
Murciélagos, roedores y aves migratorias continúan siendo observados como posibles reservorios de futuros virus con capacidad pandémica.
El deshielo preocupa a investigadores
Otro factor que genera inquietud es el acelerado deshielo en regiones árticas y zonas congeladas del planeta.
Científicos advierten que microorganismos y virus antiguos atrapados durante miles de años en el permafrost podrían reactivarse debido al calentamiento global.
Aunque muchos de esos agentes serían inofensivos, investigadores consideran que algunos podrían representar riesgos impredecibles para la salud humana y animal.
Resistencia antimicrobiana: la pandemia silenciosa
La Organización Mundial de la Salud también alertó sobre el crecimiento de bacterias resistentes a antibióticos, fenómeno que podría provocar millones de muertes en las próximas décadas.
El uso excesivo e inadecuado de antibióticos en medicina y ganadería está reduciendo la eficacia de tratamientos contra infecciones comunes.
Algunos especialistas consideran que esta amenaza podría convertirse en una crisis sanitaria global incluso más grave que el COVID-19.
Riesgo en laboratorios y biotecnología
Otro debate creciente involucra la investigación genética y los laboratorios que manipulan virus peligrosos para estudios científicos.
Aunque gran parte de la comunidad científica defiende estos trabajos bajo estrictos controles, algunos expertos piden reforzar regulaciones internacionales para evitar accidentes biológicos.
El mundo aún vulnerable
A pesar de los avances tecnológicos y médicos, investigadores sostienen que persisten debilidades en vigilancia epidemiológica, cooperación internacional y capacidad hospitalaria en muchos países.
Además, la desinformación y la polarización social observadas durante la pandemia anterior son consideradas nuevos factores de riesgo para futuras emergencias sanitarias.
Preparación global
La OMS y distintos organismos científicos impulsan actualmente acuerdos internacionales orientados a mejorar sistemas de alerta temprana, producción de vacunas y coordinación global frente a nuevas amenazas infecciosas.
Sin embargo, especialistas coinciden en que la pregunta ya no es si ocurrirá otra pandemia, sino cuándo y desde dónde aparecerá el próximo brote de alcance mundial.

