Aunque una frecuencia cardíaca baja suele asociarse con buena condición física, especialmente en deportistas, especialistas advierten que en algunos casos puede ser indicio de problemas de salud que requieren evaluación médica.
La condición, conocida como bradicardia, se presenta cuando el corazón late a menos de 60 veces por minuto. Si bien esto puede ser normal en personas entrenadas físicamente, también puede relacionarse con alteraciones en el sistema eléctrico del corazón, envejecimiento o enfermedades cardiovasculares. (infosalus.com)
Cardiólogos explican que el problema surge cuando la disminución del ritmo cardíaco provoca síntomas como mareos, fatiga, dificultad para respirar, desmayos o sensación de debilidad, señales de que el organismo podría no estar recibiendo suficiente oxígeno. (infosalus.com)
Los expertos señalan que algunas personas pueden convivir con una frecuencia baja sin complicaciones, mientras que otras requieren tratamiento o incluso la implantación de un marcapasos para regular los latidos del corazón.
Asimismo, indican que ciertos medicamentos, trastornos hormonales o problemas neurológicos también pueden influir en la aparición de bradicardia.
Los especialistas recomiendan acudir a evaluación médica cuando el ritmo cardíaco bajo viene acompañado de síntomas persistentes o cambios repentinos, especialmente en adultos mayores o personas con antecedentes cardíacos.

