Especialistas en salud han alertado sobre los riesgos de sonarse la nariz de forma incorrecta, una práctica común durante resfriados que podría derivar en problemas como sinusitis, sangrados nasales o incluso empeorar un catarro.
De acuerdo con expertos, uno de los errores más frecuentes es soplar con demasiada fuerza o hacerlo por ambas fosas nasales al mismo tiempo, lo que puede generar una presión excesiva que empuja el moco hacia los senos paranasales, favoreciendo infecciones.
La técnica recomendada consiste en sonarse suavemente, tapando una fosa nasal mientras se expulsa el aire por la otra, y repetir el proceso alternando lados. Este método reduce la presión interna y ayuda a limpiar las vías respiratorias de forma más segura.
Asimismo, se aconseja utilizar pañuelos desechables, mantener una adecuada hidratación y, en algunos casos, recurrir a soluciones salinas para facilitar la expulsión del moco sin dañar la mucosa.
Los especialistas también advierten que sonarse de manera brusca puede irritar los vasos sanguíneos de la nariz, provocando pequeños sangrados o inflamación, lo que agrava la congestión.
En este contexto, los médicos recomiendan prestar atención a los síntomas persistentes, como dolor facial, fiebre o secreción espesa, ya que podrían indicar complicaciones que requieren evaluación profesional.
El adecuado cuidado de las vías respiratorias durante un resfriado no solo alivia los síntomas, sino que también previene infecciones y molestias adicionales.

