Organizaciones dedicadas a la conservación marina y especialistas en pesca han expresado su preocupación por la presencia de cerca de 300 embarcaciones pesqueras de bandera china que continúan operando en aguas internacionales próximas al dominio marítimo peruano, una situación que mantiene en alerta a las autoridades y al sector pesquero nacional.
La denominada flota pesquera de aguas distantes de China vuelve a concentrarse en el Pacífico Sur, cerca de las zonas de alta biodiversidad marina de Sudamérica. Aunque estas embarcaciones permanecen fuera de la jurisdicción peruana, expertos advierten que la intensa actividad extractiva puede afectar especies migratorias y ecosistemas compartidos por varios países de la región.
Diversos organismos de monitoreo satelital han reportado que centenares de barcos permanecen operando en áreas cercanas a la milla 200, límite de la Zona Económica Exclusiva del Perú. La principal preocupación gira en torno a la captura masiva de recursos como el calamar gigante o pota, una de las especies más importantes para la pesca artesanal peruana.
Representantes del sector pesquero sostienen que la presión ejercida por estas grandes flotas industriales podría afectar la disponibilidad futura de recursos marinos, especialmente si no existe una adecuada coordinación internacional para garantizar la sostenibilidad de las pesquerías.
Por su parte, las autoridades peruanas han reforzado el monitoreo mediante sistemas satelitales, patrullajes marítimos y cooperación con organismos internacionales para verificar que las embarcaciones extranjeras respeten los límites marítimos y las normas vigentes.
Especialistas recuerdan que la pesca en aguas internacionales no constituye una actividad ilegal por sí misma. Sin embargo, señalan que la falta de transparencia en algunas operaciones y las denuncias registradas en distintos países sobre posibles prácticas de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) han generado preocupación constante entre gobiernos y organizaciones ambientales.
El debate también ha puesto sobre la mesa la necesidad de fortalecer los mecanismos regionales de control pesquero y avanzar en acuerdos multilaterales que permitan proteger mejor los recursos marinos del Pacífico Sur.

