Un amplio estudio internacional liderado por investigadores de la Universidad de Göttingen y la Universidad de Heidelberg concluyó que el consumo frecuente de alimentos preparados fuera del hogar, especialmente comida rápida, es uno de los factores clave detrás del incremento mundial de la obesidad.
La investigación analizó encuestas nacionales realizadas en 65 países y detectó una relación directa entre el aumento del índice de masa corporal (IMC) y el hábito de comer en establecimientos comerciales de comida rápida o restaurantes. Según los autores, este tipo de alimentos suele contener mayores niveles de grasas poco saludables, azúcar, sal y productos ultraprocesados.
Los científicos señalaron que las personas que consumen alimentos fuera de casa de manera habitual tienden a ingerir más calorías y presentan mayor riesgo de desarrollar obesidad y enfermedades metabólicas. El estudio advierte además que la expansión global de cadenas de comida rápida está modificando patrones alimenticios tradicionales en numerosos países.
Los investigadores sostienen que el sector de la alimentación fuera del hogar debe convertirse en un objetivo prioritario para las políticas de salud pública orientadas a combatir la epidemia de obesidad, considerada actualmente uno de los principales problemas sanitarios del mundo.
Especialistas en nutrición recordaron que cocinar en casa permite un mayor control sobre ingredientes, porciones y calidad nutricional de los alimentos, reduciendo así el riesgo de sobrepeso y enfermedades asociadas.

