Mérida se prepara para recibir, del 16 al 20 de septiembre, una nueva edición de su tradicional Vuelta Ciclista, competencia que retorna al calendario deportivo regional después de 18 años de ausencia.
La III Vuelta Ciclista a Mérida 2026 contará con cinco etapas, un recorrido superior a los 500 kilómetros y el paso por 13 municipios del estado, desde las zonas del páramo andino hasta Palmarito, en el eje Panamericano.
La competencia comenzará el miércoles 16 de septiembre con una contrarreloj individual de 8,1 kilómetros entre el municipio Campo Elías y la parte alta de Los Curos, en el municipio Libertador. La jornada tendrá como punto de partida la estación de Bomberos de Ejido y exigirá a los corredores afrontar pendientes superiores al 11 y 12 por ciento.
El jueves 17 se disputará la segunda etapa, entre Caño del Tigre y Palmarito. El viernes 18 llegará uno de los principales desafíos de la competencia con la etapa reina de montaña, entre Lagunillas y la Laguna de Mucubají.
La cuarta jornada, prevista para el sábado 19, partirá desde Bailadores con destino a Mérida, mientras que el domingo 20 la carrera culminará con un circuito urbano de 25 vueltas entre los viaductos Sucre y Glorias Patrias.
La organización espera reunir a más de 100 ciclistas nacionales y extranjeros. También fueron cursadas invitaciones a equipos de Colombia, Costa Rica, México y Ecuador, mientras diferentes escuadras venezolanas han manifestado interés en participar.
Además del componente deportivo, la Vuelta busca proyectar los atractivos turísticos del estado Mérida y dinamizar la actividad económica de los municipios incluidos en el recorrido.
La organización anunció igualmente un amplio dispositivo de seguridad, asistencia médica y apoyo logístico durante las cinco jornadas. Entre las novedades de esta edición destaca la mascota oficial, “Nevado”, inspirada en el perro autóctono de los páramos merideños.
Con su regreso después de casi dos décadas, la Vuelta a Mérida aspira a recuperar su lugar dentro del calendario ciclístico venezolano y convertir nuevamente las carreteras andinas en escenario de una de las competencias de mayor exigencia del país.

