El papa León XIV definió a la Basílica de la Sagrada Familia como un “signo de unidad y concordia” durante la misa celebrada en Barcelona con motivo del centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, creador de una de las obras más emblemáticas de la arquitectura mundial.
Durante su homilía, el pontífice destacó el valor espiritual y simbólico del templo, señalando que representa un espacio de encuentro para creyentes y ciudadanos, más allá de sus dimensiones arquitectónicas. León XIV afirmó que la Sagrada Familia es un lugar donde Cataluña y toda España pueden reunirse bajo un mensaje de fraternidad, paz y entendimiento mutuo.
La celebración reunió a miles de fieles y contó con la presencia de los reyes de España, autoridades nacionales y representantes de distintas confesiones religiosas. El acto formó parte de los eventos conmemorativos por los cien años del fallecimiento de Gaudí, cuya figura fue recordada por el Papa como ejemplo de fe, creatividad y dedicación al servicio de la comunidad.
En su mensaje, León XIV también destacó que la basílica continúa siendo una obra en construcción, una característica que consideró una metáfora de la vida cristiana y del esfuerzo permanente por construir una sociedad más justa y solidaria. Según expresó, la aparente incompletitud del templo no representa una carencia, sino una promesa que las generaciones continúan desarrollando.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la bendición de la Torre de Jesucristo, la más alta de la Sagrada Familia y del mundo entre los edificios religiosos. La ceremonia estuvo acompañada por un espectáculo de luces y actos conmemorativos que congregaron a miles de personas en los alrededores del templo barcelonés.
Durante la eucaristía, el Papa reiteró además un llamado a la paz y a la solidaridad, recordando que la fe cristiana es incompatible con la guerra, la violencia contra los inocentes o la indiferencia frente al sufrimiento humano.
La visita de León XIV a la Sagrada Familia se convirtió en uno de los momentos más destacados de su viaje apostólico a España y en un homenaje histórico al legado de Antoni Gaudí, cuya obra continúa siendo un símbolo universal de espiritualidad, arte y esperanza.

