Un reciente estudio científico ha puesto en duda una de las teorías más aceptadas sobre los agujeros negros: su supuesta incapacidad para deformarse.
La investigación, publicada en la revista Physical Review D, sugiere que estos objetos cósmicos sí pueden experimentar deformaciones cuando interactúan con partículas cuánticas, como los neutrinos.
Hasta ahora, la física sostenía que los agujeros negros tenían un “número de Love” igual a cero, lo que implicaba que no se deformaban ante fuerzas externas. Sin embargo, los nuevos hallazgos indican que esta propiedad podría no ser absoluta.
Los científicos plantean que los agujeros negros podrían poseer una especie de “cabello cuántico”, una característica que contradice la idea tradicional de que son estructuras simples y uniformes.
Este descubrimiento abre nuevas líneas de investigación sobre la naturaleza de estos cuerpos extremos y podría aportar claves para entender mejor la gravedad, la mecánica cuántica y el comportamiento del universo en condiciones límite.
El hallazgo cuestiona conceptos fundamentales de la física moderna y reaviva el debate sobre los misterios que rodean a los agujeros negros.

