El Gobierno del Perú respondió a Colombia tras el incidente ocurrido en el río Putumayo, señalando que la embarcación involucrada abrió fuego contra personal de la Marina de Guerra del Perú durante un operativo de patrullaje en la zona fronteriza.
Según el pronunciamiento oficial, la intervención se produjo en el marco de acciones de control destinadas a combatir actividades ilícitas en la región, cuando una nave extranjera reaccionó de manera violenta, obligando a las fuerzas peruanas a repeler el ataque.
El hecho dejó como saldo un ciudadano colombiano fallecido y al menos un herido, lo que generó preocupación y reacciones por parte de las autoridades del vecino país, que han solicitado esclarecer lo ocurrido.
Desde Perú se indicó que el uso de la fuerza se dio en legítima defensa, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de operaciones en zonas de alto riesgo, donde suelen operar redes vinculadas al narcotráfico y contrabando.
El incidente ha elevado la tensión diplomática entre ambos países, mientras se coordinan acciones para una investigación conjunta que permita determinar con precisión las circunstancias del enfrentamiento.
Por su parte, autoridades colombianas han manifestado su intención de revisar el caso a través de canales diplomáticos, a fin de esclarecer responsabilidades y evitar que este tipo de hechos se repitan en la frontera común.
El río Putumayo es una zona estratégica y sensible, donde la presencia de fuerzas de seguridad es constante debido a la actividad de organizaciones ilegales.

