Un grupo de ciudadanos peruanos que habría viajado a Rusia bajo falsas promesas laborales terminó involucrado en el conflicto armado con Ucrania y actualmente permanece como prisionero de guerra tras entregarse a las fuerzas ucranianas.
Según los testimonios difundidos recientemente, los peruanos fueron captados mediante ofertas de trabajo relacionadas con seguridad y construcción, pero al llegar a territorio ruso habrían sido presionados para integrarse a operaciones militares vinculadas a la guerra.
Ante las difíciles condiciones y el riesgo en el frente de combate, varios de ellos decidieron rendirse al ejército ucraniano, quedando bajo custodia como prisioneros de guerra, de acuerdo con información divulgada por medios internacionales.
Los afectados relataron que fueron engañados por intermediarios que ofrecían altos salarios y facilidades migratorias, sin advertirles que terminarían participando en un conflicto bélico activo.
El caso ha generado preocupación entre autoridades y especialistas en trata y captación ilegal de personas, quienes alertan sobre redes que aprovechan necesidades económicas para reclutar extranjeros hacia zonas de guerra.
Desde el Perú, familiares de los involucrados solicitaron apoyo diplomático para conocer su situación y facilitar eventuales procesos de repatriación.
El episodio vuelve a poner en evidencia los riesgos de aceptar ofertas laborales informales en el extranjero, especialmente en contextos relacionados con conflictos armados o actividades de seguridad no verificadas.

