La industria tecnológica y aeronáutica avanza hacia una nueva generación de viajes “sin fricción”, donde los pasajeros podrían desplazarse sin necesidad de mostrar pasaporte, tarjeta de embarque o incluso llaves de hotel físicas.
La empresa tecnológica Amadeus anunció una fuerte apuesta por sistemas biométricos basados en reconocimiento facial y huellas digitales, con el objetivo de agilizar los procesos en aeropuertos y hoteles. La iniciativa tomó mayor fuerza tras la adquisición de la firma especializada en biometría Idemia Public Security por 1.200 millones de euros.
Según expertos del sector, estos sistemas permitirían que la identidad del viajero sea validada automáticamente en controles migratorios, embarques y accesos hoteleros, reduciendo tiempos de espera y aumentando la automatización de los servicios turísticos.
La tendencia forma parte de una transformación tecnológica global impulsada también por inteligencia artificial y análisis de datos en tiempo real. Sin embargo, el avance de estas tecnologías ha reabierto el debate sobre la privacidad y la protección de datos biométricos de millones de usuarios.
Empresas del sector turístico consideran que los llamados “viajes fluidos” podrían convertirse en estándar durante la próxima década, especialmente en grandes aeropuertos internacionales y cadenas hoteleras de alta conectividad digital.

