El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, exigió a la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) reconsiderar la decisión que impide la realización de su mitin de cierre de campaña en el Paseo de los Héroes Navales, en pleno centro de la capital. El postulante sostuvo que la medida afecta las garantías democráticas del proceso electoral y advirtió que su agrupación actuará “con firmeza” para defender sus derechos políticos.
La controversia surgió luego de que la comuna limeña declarara improcedente la solicitud presentada por Juntos por el Perú para desarrollar su acto proselitista en una de las zonas más emblemáticas del Centro Histórico. Según la Municipalidad, el espacio solicitado forma parte de un área considerada “zona intangible”, donde están restringidas las marchas, manifestaciones y concentraciones públicas debido a disposiciones vigentes de protección patrimonial y seguridad ciudadana.
En respuesta, Sánchez cuestionó la decisión municipal y afirmó que todas las fuerzas políticas deben contar con igualdad de condiciones durante la recta final de la campaña electoral. El candidato señaló que no aceptará restricciones que, a su juicio, limiten la libre expresión política y la posibilidad de reunirse con sus simpatizantes en espacios públicos.
“Exigimos igualdad de condiciones democráticas. Actuaremos con firmeza, serenidad y responsabilidad”, expresó el aspirante presidencial, quien además aseguró que su organización no caerá en provocaciones ni promoverá acciones que alteren el orden público.
Por su parte, la Municipalidad de Lima defendió su decisión argumentando que el Centro Histórico cuenta con protección especial por su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad y recordó que existe una declaratoria de intangibilidad vigente desde 2023. Asimismo, señaló que Lima continúa bajo estado de emergencia por razones de seguridad, lo que obliga a extremar las medidas relacionadas con el libre tránsito y el orden público.
La comuna también reiteró que la restricción no está dirigida contra una organización política específica, sino que alcanza a cualquier actividad partidaria que implique concentraciones masivas dentro del perímetro protegido del Centro Histórico.
Ante la negativa, el equipo de campaña de Sánchez evalúa alternativas para realizar su cierre electoral en otro punto de la capital. Entre las opciones consideradas figura el Campo de Marte, en el distrito de Jesús María, donde podrían concentrarse simpatizantes de la agrupación de izquierda en los últimos días antes de la segunda vuelta presidencial.
El episodio ha reavivado el debate sobre los límites entre la protección del patrimonio histórico, las medidas de seguridad y el ejercicio de los derechos políticos durante los procesos electorales. A pocos días de la votación, la controversia se suma a la intensa disputa entre las campañas de Roberto Sánchez y Keiko Fujimori por captar el respaldo de los electores indecisos.

