La selección de Inglaterra debutó con una contundente victoria al imponerse 4-2 a Croacia en un partido lleno de emociones, goles y alternativas que mantuvo la incertidumbre hasta los minutos finales.
El conjunto inglés mostró su poder ofensivo desde el inicio y logró tomar ventaja en el marcador gracias a una propuesta dinámica y efectiva en ataque. Sin embargo, Croacia respondió con carácter y consiguió equilibrar las acciones, convirtiendo el encuentro en un intercambio constante de oportunidades.
Tras un primer tiempo muy disputado, Inglaterra encontró mayor precisión en la segunda mitad y aprovechó los espacios dejados por su rival para marcar diferencias. Los ingleses anotaron dos goles decisivos que terminaron inclinando la balanza a su favor, pese a la resistencia croata.
Croacia luchó hasta el final y logró descontar en dos ocasiones, pero no pudo contener la eficacia ofensiva de los británicos, que cerraron el partido con autoridad para sumar tres puntos fundamentales en el arranque del torneo.
Con este resultado, Inglaterra se coloca entre los protagonistas de su grupo y envía un mensaje de fortaleza de cara a los próximos compromisos, mientras que Croacia deberá reaccionar rápidamente para mantener vivas sus opciones de clasificación.

