Un niño de apenas 11 años protagonizó una escena de valentía al confrontar públicamente a los delincuentes que incendiaron la cúster con la que su padre se ganaba la vida en el Callao. El menor expresó su indignación tras el ataque extorsivo que dejó destruida la única herramienta de trabajo de su familia.
Según denunciaron los familiares, las amenazas comenzaron meses antes del atentado. Los extorsionadores exigían pagos a cambio de permitir que el transportista continuara operando su unidad. La situación se agravó cuando desconocidos incendiaron la cúster, dejándola completamente calcinada.
Durante una entrevista difundida por medios locales, el menor encaró a los responsables y les pidió que dejaran de hacer daño a personas trabajadoras. Sus declaraciones conmovieron a la opinión pública y reflejaron el impacto que la ola de extorsiones viene generando en numerosas familias dedicadas al transporte público.
La familia señaló que vive con temor ante posibles represalias y que el vehículo representaba su principal fuente de ingresos. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando el caso para identificar y capturar a los responsables del ataque.

