Un niño de ocho años falleció tras recibir un disparo en la cabeza durante una intervención policial ocurrida en la ciudad de Huacho, provincia de Huaura. El hecho ha generado conmoción y ha motivado el inicio de una investigación para determinar las responsabilidades del caso.
Según las primeras investigaciones, el menor viajaba junto a su madre en un mototaxi que sufrió un accidente al regresar de una feria local. Tras el incidente, agentes de la Policía Nacional del Perú y personal de serenazgo acudieron al lugar para intervenir al conductor y realizar las diligencias correspondientes.
Durante la intervención se produjo un altercado entre un efectivo policial y el conductor del vehículo. En medio de la acción, el agente realizó un disparo que impactó en la cabeza del menor, quien fue trasladado de emergencia a un hospital de Lima, donde finalmente perdió la vida debido a la gravedad de sus heridas.
El Ministerio Público dispuso el inicio de las investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho, mientras que la Policía Nacional informó que el efectivo involucrado ha sido separado temporalmente de sus funciones y permanece sujeto a las diligencias correspondientes. La familia del niño exige justicia y sostiene que hubo una actuación negligente durante el procedimiento policial.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de los agentes del orden y los protocolos de intervención en situaciones que involucran a civiles, especialmente cuando hay menores de edad presentes.

