El papa León XIV celebrará el próximo 13 de noviembre una multitudinaria misa en las Pampas de Pimentel, en el sector Las Rosas, frente a la playa Las Rocas, durante su visita a la región Lambayeque.
La Diócesis de Chiclayo confirmó recientemente el lugar donde se desarrollará la celebración eucarística, luego de las evaluaciones realizadas por una delegación de la Santa Sede y las autoridades peruanas. El terreno seleccionado pertenece a la familia Saldaña y cuenta con aproximadamente 300 hectáreas, de las cuales unas 60 serán acondicionadas para recibir a los asistentes.
Las autoridades regionales estiman que más de un millón de personas podrían llegar a Lambayeque para participar en la misa. Los peregrinos procederán de diferentes regiones del Perú y también se espera la llegada de visitantes extranjeros.
El cambio de escenario se produjo después de que las Pampas de Reque, consideradas inicialmente para albergar la ceremonia, fueran descartadas debido a observaciones relacionadas con la seguridad del terreno. La zona había funcionado anteriormente como polígono de tiro militar y se detectó la presencia de remanentes de explosivos.
La organización del multitudinario encuentro contempla varios accesos para los asistentes, rutas de evacuación, zonas de estacionamiento y un espacio destinado al desplazamiento de la comitiva papal. También se coordinan medidas de seguridad y transporte para garantizar el traslado de los peregrinos.
La visita tendrá un significado especial para la población de Chiclayo, debido al vínculo que mantiene León XIV con la región. Antes de ser elegido papa, Robert Francis Prevost ejerció durante varios años como obispo de Chiclayo y desarrolló una importante labor pastoral en la zona.
Durante su permanencia en Lambayeque, el Pontífice tiene previsto visitar diversos lugares vinculados con su trayectoria pastoral, entre ellos la Catedral Santa María de Chiclayo y otros templos y comunidades de la diócesis.
La llegada de León XIV también representa una oportunidad para impulsar el turismo religioso y la actividad económica de Lambayeque, ante la llegada masiva de peregrinos que requerirán alojamiento, alimentación y transporte.
Las autoridades regionales y eclesiásticas continúan trabajando en la organización de la jornada, considerada uno de los acontecimientos religiosos de mayor convocatoria previstos en el Perú para este año.

