La Unión Europea afronta un creciente debate sobre la edad mínima para que los menores puedan acceder a las redes sociales, mientras varios gobiernos presionan para establecer restricciones más severas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a la Comisión Europea impulsar una prohibición del acceso a las redes sociales para los menores de 15 años, después de que el Consejo Constitucional francés rechazara una legislación nacional sobre el tema.
La propuesta francesa se suma a una iniciativa del Parlamento Europeo, que plantea establecer una edad digital mínima de 16 años, aunque permitiría a los jóvenes de entre 13 y 16 años utilizar determinadas plataformas con autorización de sus padres.
El debate enfrenta a quienes consideran necesarias restricciones para proteger la salud mental y la seguridad de niños y adolescentes, con países y sectores que defienden un mayor margen de decisión para los padres.
La Comisión Europea estudia, además, un sistema escalonado de acceso según la edad y trabaja en mecanismos de verificación que permitan comprobar la edad de los usuarios sin comprometer su privacidad.
El Parlamento Europeo también ha pedido limitar prácticas consideradas adictivas, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática y determinados sistemas de recomendación utilizados por las plataformas.
La discusión deberá avanzar durante los próximos meses, en medio de posiciones diferentes entre los Estados miembros sobre hasta dónde debe llegar la regulación europea.

