El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que gran parte de la riqueza y de la economía de Cuba “está controlada por una empresa propiedad de generales militares”, en referencia al conglomerado empresarial GAESA, considerado uno de los principales grupos económicos de la isla.
Durante una comparecencia pública en Washington, Rubio sostuvo que el sistema económico cubano “no beneficia directamente al pueblo”, sino que favorece a sectores militares vinculados al poder político. El funcionario aseguró que las ganancias generadas por actividades turísticas, comerciales y financieras terminan bajo control de estructuras manejadas por altos mandos de las Fuerzas Armadas cubanas.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló específicamente al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), conglomerado que administra hoteles, puertos, tiendas, remesas y otras actividades estratégicas dentro de Cuba. Según Rubio, esta estructura “concentra el verdadero poder económico del país”.
Las declaraciones se producen en medio del incremento de tensiones entre Washington y La Habana, agravadas por las recientes sanciones económicas y las dificultades energéticas que enfrenta la isla. Rubio defendió la política de presión de Estados Unidos y afirmó que el objetivo es “impedir que el régimen siga utilizando los recursos nacionales para perpetuarse en el poder”.
Desde Cuba, medios oficiales rechazaron las declaraciones del secretario de Estado y acusaron a Washington de mantener una campaña de “desinformación y hostilidad” contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel. Funcionarios cubanos insistieron en que las sanciones estadounidenses son las principales responsables de la crisis económica que atraviesa el país.
Analistas consideran que las declaraciones de Rubio reflejan la postura más dura de la actual administración estadounidense hacia Cuba y podrían anticipar nuevas medidas económicas y financieras contra empresas vinculadas al aparato militar cubano.

