Científicos han creado prototipos de úteros artificiales que simulan la gestación fuera del cuerpo humano, un avance que podría revolucionar la reproducción asistida y el cuidado de prematuros extremos.
En China, investigadores del Instituto de Ingeniería Biomédica de Suzhou desarrollaron un dispositivo con inteligencia artificial que monitorea el crecimiento fetal, probado exitosamente en embriones de ratas y con potencial para humanos, replicando nutrientes y condiciones uterinas. Paralelamente, en Barcelona, el IBEC grabó por primera vez la implantación embrionaria en tiempo real usando una matriz artificial de colágeno, analizando fuerzas mecánicas clave para el éxito del embarazo.
Estos sistemas, evolución de experimentos previos con corderos, buscan mejorar la supervivencia de bebés prematuros desde la semana 24, superando limitaciones de incubadoras tradicionales mediante un entorno más similar al útero materno.
Expertos destacan su promesa para casos de infertilidad, pero advierten sobre retos éticos y regulatorios, como límites en experimentos humanos y debates sobre gestación ectogénica total.

