Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston (Estados Unidos) advirtió que los jóvenes que pasan más tiempo conectados a internet y quienes son víctimas de acoso en línea presentan una mayor probabilidad de experimentar pensamientos suicidas.
La investigación, analizó las respuestas de más de 46.000 estudiantes universitarios mediante el Estudio de Mentes Saludables, una de las mayores encuestas sobre bienestar psicológico en campus universitarios estadounidenses.
Los investigadores evaluaron el tiempo que los participantes dedicaban a redes sociales, videojuegos y otras actividades digitales fuera del ámbito académico o laboral. Posteriormente, compararon esos datos con las respuestas relacionadas con la presencia de pensamientos suicidas durante el último año.
Los resultados mostraron que tanto el uso intensivo de internet como la experiencia de sufrir ciberacoso estaban asociados con un mayor riesgo de ideación suicida, incluso después de considerar otros factores como depresión, calidad del sueño y dificultades económicas.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue que la relación entre el tiempo de conexión y los pensamientos suicidas resultó especialmente marcada entre los hombres cisgénero, un grupo que tradicionalmente ha recibido menos atención en investigaciones sobre riesgos digitales.
Los autores consideran que este resultado sugiere la necesidad de ampliar las estrategias de prevención y prestar mayor atención a la salud mental de los hombres jóvenes, quienes además suelen buscar ayuda psicológica con menor frecuencia que otros grupos.
Asimismo, recomendaron que médicos, psicólogos y profesionales que trabajan con estudiantes incorporen preguntas sobre la vida digital de los jóvenes durante las consultas, incluyendo aspectos como el uso de redes sociales, videojuegos, experiencias de acoso en internet y el nivel de estrés generado por los entornos digitales.
Los investigadores aclararon que el estudio identifica una asociación entre estas variables, pero no demuestra que el uso de internet sea, por sí solo, la causa de los pensamientos suicidas. Sin embargo, sostienen que el entorno digital constituye un factor importante que debe ser considerado dentro de las estrategias de prevención y atención de la salud mental juvenil.

