Un estudio arqueológico reveló que las princesas del antiguo Egipto, hace unos 4.000 años, no solo desempeñaban funciones ceremoniales dentro de la realeza, sino que también recibían entrenamiento especializado en el uso del arco y la flecha.
La investigación, basada en el análisis de inscripciones, relieves y objetos hallados en complejos funerarios, indica que varias integrantes de la familia real dominaban técnicas de tiro con arco, una habilidad vinculada tanto a la caza como a la preparación militar y al simbolismo del poder.
Los especialistas sostienen que estas evidencias contradicen la idea de que las mujeres de la realeza permanecían alejadas de las actividades físicas o estratégicas. En cambio, sugieren que algunas princesas participaron en prácticas reservadas tradicionalmente para los faraones y altos mandos.
El tiro con arco tenía un profundo significado en la cultura egipcia, ya que representaba la capacidad del gobernante para proteger el reino y derrotar a sus enemigos. La presencia de princesas entrenadas en esta disciplina refuerza la importancia política y simbólica que algunas mujeres alcanzaron dentro de la corte.
Los investigadores consideran que estos hallazgos aportan una nueva perspectiva sobre el papel femenino en el antiguo Egipto y demuestran que las integrantes de la familia real podían recibir una formación mucho más amplia de lo que se pensaba hasta ahora.

