La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió ante la Organización de los Estados Americanos que en Venezuela continúan registrándose desapariciones forzadas, torturas y detenciones arbitrarias, en medio de un contexto que calificó como una “política de Estado” de represión.
Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA realizada en Washington, la secretaria ejecutiva de la CIDH, Tania Reneaum Panszi, afirmó que “sin democracia no hay derechos humanos” y sostuvo que la privación arbitraria de libertad por motivos políticos sigue siendo una de las expresiones más graves del deterioro institucional venezolano.
La funcionaria señaló que el organismo ha documentado desapariciones forzadas, torturas, incomunicación prolongada y negación de atención médica a detenidos, además de reportar fallecimientos bajo custodia estatal.
La CIDH indicó que solo en 2025 otorgó decenas de medidas cautelares relacionadas con presos políticos, defensores de derechos humanos, periodistas y familiares de detenidos, advirtiendo que las violaciones no corresponden a hechos aislados sino a un patrón sistemático.
Durante la exposición también se cuestionó la aplicación de la reciente Ley de Amnistía aprobada en Venezuela, debido a dudas sobre su alcance real y sobre las garantías para las personas beneficiadas. La CIDH expresó preocupación porque las mismas instituciones señaladas de ejecutar detenciones arbitrarias continúan encargadas de aplicar las medidas judiciales.
Asimismo, el organismo alertó sobre la persistencia de centros de detención clandestinos y denunció que numerosos familiares desconocen el paradero de personas arrestadas en operativos de seguridad.
La intervención de la CIDH se produjo en medio de nuevas discusiones internacionales sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela y el estado de los presos políticos en el país.

