La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este lunes una nueva ofensiva con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio, incluyendo la base aérea Sheikh Isa, en Bahréin, y la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania. La acción fue presentada por Teherán como una represalia por los recientes bombardeos de Estados Unidos contra territorio iraní.
Según el comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim, las fuerzas iraníes afirmaron haber alcanzado silos de misiles, depósitos de combustible y otras infraestructuras militares en la base jordana. Asimismo, aseguraron haber destruido un centro de mando y control de drones del Ejército estadounidense en Bahréin. Estas afirmaciones no han sido confirmadas de forma independiente.
Por su parte, Estados Unidos y sus aliados mantienen un elevado nivel de alerta en la región. El intercambio de ataques se produce tras el colapso del alto el fuego y en medio de una escalada del conflicto en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Las autoridades estadounidenses no han informado oficialmente sobre la magnitud de los daños ni sobre posibles víctimas. Mientras tanto, la tensión continúa aumentando y crece el temor a una expansión del conflicto hacia otros países de Oriente Medio.

