El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) activó un conjunto de medidas de vigilancia y prevención en todo el país para evitar la propagación del virus de la influenza aviar altamente patógena H5N1 en las granjas avícolas, ante el riesgo que representa para la producción nacional.
La institución informó que se ha intensificado la vigilancia epidemiológica en establecimientos avícolas comerciales y de traspatio, además del monitoreo permanente de aves silvestres, consideradas uno de los principales vectores de transmisión del virus.
Como parte del plan de contingencia, Senasa exhortó a los productores a reforzar las medidas de bioseguridad, entre ellas restringir el ingreso de personas ajenas a las granjas, desinfectar vehículos y equipos, controlar el acceso de aves silvestres y utilizar ropa y calzado exclusivos para las labores dentro de las instalaciones.
Asimismo, recordó la importancia de reportar de inmediato cualquier caso de mortalidad inusual o signos clínicos compatibles con influenza aviar, como dificultad respiratoria, disminución en la producción de huevos, decaimiento o muerte repentina de las aves.
La entidad señaló que mantiene un trabajo coordinado con los gobiernos regionales, productores avícolas y otras instituciones del sector para responder de forma rápida ante cualquier eventual brote y reducir el riesgo de dispersión de la enfermedad.
Senasa precisó que la influenza aviar H5N1 afecta principalmente a las aves y que el consumo de carne de pollo y huevos debidamente cocidos continúa siendo seguro. No obstante, insistió en la necesidad de mantener estrictas medidas sanitarias para proteger la actividad avícola, uno de los principales sectores de la producción agropecuaria del país.
Las autoridades reiteraron su llamado a la población y a los productores para colaborar con la vigilancia sanitaria y comunicar oportunamente cualquier sospecha, con el fin de preservar la sanidad animal y evitar pérdidas económicas en la industria avícola.

