Una o dos onzas de chocolate negro al día —entre 28 y 56 gramos— pueden formar parte de una alimentación saludable y han sido relacionadas con determinados beneficios sobre el estado de ánimo y la función cerebral. Sin embargo, los especialistas advierten que la evidencia todavía no permite considerarlo un tratamiento contra la depresión o la ansiedad.
El interés científico se concentra principalmente en los flavanoles del cacao, compuestos que pueden favorecer el flujo sanguíneo y contribuir al funcionamiento cerebral. Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que los productos ricos en cacao pueden mejorar a corto plazo algunos indicadores relacionados con el estado de ánimo, aunque los estudios analizados fueron de duración limitada.
Investigaciones más recientes también han encontrado resultados prometedores. Un ensayo clínico publicado en 2024 observó que el consumo de chocolate negro con 78 % de cacao durante ocho semanas podría contribuir a reducir puntuaciones relacionadas con la depresión, aunque no produjo mejoras significativas en la calidad del sueño.
Los expertos recomiendan preferir chocolate con alto porcentaje de cacao y poco azúcar, consumido con moderación debido a su contenido calórico. Además, una revisión publicada en 2026 señala que los resultados sobre flavonoides y salud mental son alentadores, pero todavía se necesitan investigaciones más amplias y prolongadas para establecer conclusiones firmes.
Por ello, el chocolate negro puede ser un complemento agradable dentro de una dieta equilibrada, pero no sustituye la atención profesional ni los tratamientos indicados para los trastornos de salud mental.

