Un ensayo clínico de la Universidad de Washington comparó la dieta cetogénica con la mediterránea y una alimentación baja en grasas
Una dieta cetogénica, caracterizada por una fuerte reducción de los carbohidratos y un mayor consumo de grasas, produjo mayores mejoras en la grasa hepática y algunos indicadores metabólicos que una dieta mediterránea y otra baja en grasas, según un ensayo clínico realizado por investigadores de la Universidad de Washington en San Luis, Estados Unidos.
El estudio, publicado en la revista científica Cell Metabolism, incluyó a 42 personas con obesidad, prediabetes e hígado graso. Los participantes fueron distribuidos entre tres tipos de alimentación y recibieron una cantidad de calorías ajustada para conseguir una pérdida aproximada del 10 % de su peso corporal en un período de cuatro a cinco meses.
Los resultados mostraron que las tres dietas produjeron pérdida de peso y mejoraron la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, la dieta cetogénica consiguió la mayor reducción de grasa acumulada en el hígado: un promedio del 67 %, frente al 45 % registrado tanto con la dieta mediterránea como con la alimentación baja en grasas y basada principalmente en vegetales.
Otro resultado destacado se observó en la prediabetes. Al finalizar la intervención, aproximadamente el 50 % de quienes siguieron la dieta cetogénica dejaron de cumplir los criterios de prediabetes, frente al 29 % de los participantes de la dieta mediterránea y el 7 % del grupo de alimentación baja en grasas.
Los investigadores consideran que la reducción drástica de los carbohidratos podría explicar parte de estos efectos. La dieta cetogénica utilizada en el estudio aportó apenas el 4 % de las calorías procedentes de carbohidratos y el 73 % de grasas. La mediterránea aportó 50 % de carbohidratos y 35 % de grasas, mientras que la dieta basada principalmente en vegetales proporcionó 70 % de carbohidratos y 15 % de grasas.
El equipo también observó una mayor reducción de los niveles de insulina y un aumento del glucagón, una hormona relacionada con la movilización de grasa almacenada en el hígado.
RESULTADOS QUE DEBEN INTERPRETARSE CON CAUTELA
Los propios resultados no significan que la dieta cetogénica sea automáticamente la mejor opción para todas las personas. El ensayo fue pequeño, con apenas 42 participantes, y tuvo una duración relativamente corta, de cuatro a cinco meses.
Además, los alimentos fueron proporcionados y controlados por los investigadores, una condición difícil de reproducir en la vida cotidiana. Por ello, todavía se necesitan estudios más grandes y prolongados para determinar si las ventajas observadas se mantienen durante años y si la dieta puede ser sostenida sin dificultades.
Los investigadores subrayan, no obstante, que los resultados sugieren que no solo importa cuánto peso se pierde, sino también la composición de la dieta utilizada para conseguirlo, especialmente en personas con obesidad, hígado graso y prediabetes.

