Estados Unidos prepara una importante iniciativa para reforzar la infraestructura de cables submarinos de fibra óptica en el Caribe y Centroamérica. El proyecto contempla apoyo financiero y técnico para reemplazar sistemas antiguos y desarrollar nuevas conexiones consideradas estratégicas para la seguridad y la conectividad digital de la región.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de Washington para proteger las redes de comunicaciones frente a posibles interferencias y reducir la dependencia de proveedores vinculados a China. Documentos conocidos recientemente contemplan una inversión de hasta 175,8 millones de dólares para proyectos relacionados con cables submarinos en el Caribe y Centroamérica.
Los cables submarinos transportan la mayor parte del tráfico internacional de internet y son considerados infraestructura crítica. Por ello, Estados Unidos busca que los países de la región trabajen con proveedores que Washington considere confiables, al tiempo que fortalece la capacidad para reparar y proteger estas conexiones.
La medida también refleja la creciente competencia tecnológica entre Estados Unidos y China por ampliar su influencia en América Latina y el Caribe. Para Washington, controlar y proteger las rutas digitales es cada vez más importante en un escenario donde internet, inteligencia artificial, servicios financieros y comunicaciones dependen de estas redes.

